El otro día ví el vídeo de Youtube donde salía el rey Juan Carl... perdón, Mariano Rajoy, y me asaltó una duda que ya llevaba tiempo reconcomiéndome por dentro: con la de estudios que tendrá este hombre, con la de mundo y hombres importantes que habrá conocido (incluyendo a su primo el científico que no supo adivinar el tiempo en Sevilla) y con la de billetazos que tendrá escondidos en los azulejos Keraben de su casa, ¿por qué Mariano Rajoy no se quita el frenillo de la boca de una vez por todas?
Mira que me da nosequé cada vez que lo veo hablar por la tele. Cuando dice "Mire uztez" o "unoz finoz hililloz", me pregunto: ¿y qué dirá Angela Merkel del pavo cuando hable con él? ¿Le recibirá en chubasquero? Si es que no puede ser, yo me considero un hombre respetuoso y amigo de mis amigos, pero a todas las personas con frenillo en la boca las colgaba de la rama de un pino atadas por el escroto.
Lo que Rajoy quiso decir, pero su dicción no le permitió.
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1 comentario:
el frenillo se suele caer tras el primer coito, así que es cuestión de tiempo.
Como dijo Tino París "Hay que ser muy macho para empezar un blog"
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